KERR BAY

El silencio no siempre resulta de la voluntad, ni es el premio a una disciplinada cadena de acciones cuyo puerto es el lago quieto de uno mismo. A veces el silencio llega, no sabes cómo, no sabes qué hiciste para que te cubriera con ese manto suyo que abraza piel, venas y carne. Es un silencio que no estás seguro de merecer pero al que te rindes por entero; es el silencio del niño en su cuna, balanceado al ritmo de una nana dulcemente repetitiva y algo triste. Ese ir y venir suave que lo mece, que te mece a ti y te deposita poco a poco en la calma de unas aguas de horizonte indefinido. Allí las nubes te arropan, y el calor del mundo te protege en tu sueño recién estrenado…

A veces el silencio llega no sabes cómo, y te arropa en el calor de tu sueño recién estrenado...
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  • TítuloKERR BAY
  • PaísNueva Zelanda
  • AñoEnero 2016