NIMBO

Como una hormiguita, escalaba yo la montaña sagrada. Completaba curvas, me sacudía al son de los baches. Subí y subí y, al llegar a la cima, vi cómo el mundo, en una broma cósmica, bajaba, diciéndome adiós con la ceremonia de esas despedidas que podrían ser las últimas. Las nubes se deslizaban, suaves, como queriendo alcanzar el nivel del mar. Las montañas, que a veces parecían arrepentirse de su descenso y se rebelaban en tímidas irrupciones de roca, acababan por rendirse y caían también. Un sol de nimbo inmenso se escondía silenciosamente tras la cordillera sagrada, despojándome de mí mismo, dejándome desnudo allá en mi obstinado ascenso. Mientras yo subía, caía el mundo, pero su vastedad se quedó conmigo.

Un sol de nimbo inmenso se escondía silenciosamente tras la cordillera sagrada, despojándome de mí mismo, dejándome allá, en silencio.
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  • TítuloNIMBO
  • PaísNepal
  • AñoAbril 2011